EstaciÓn GeomagnÉtica

El campo magnético terrestre pasa de forma inadvertida en lo cotidiano, pero es sabido que el campo magnético se ha reducido considerablemente en los últimos años. A partir de las mediciones sistemáticas que se iniciaron en 1845, se ha reconocido un decaimiento de la intensidad del orden del 10% en los últimos 160 años, y de alrededor de un 5% en los últimos 10 años. Este descenso es más importante en algunas regiones del planeta.

A su vez Uruguay se encuentra en centro de la Anomalía Magnética del Atlántico Sur, una anomalía donde el campo magnético tiene valores inferiores a la mitad del promedio del planeta lo que implica que somos más vulnerables a las radiaciones cósmicas nocivas. En nuestra región, se estima que el valor del campo magnético total ha caído cerca del 20% en los últimos cien años (Figura 2, Gianibelli y Quaglino 2010). Pese a esta situación particular, el Uruguay no cuenta con una Estación Geomagnética.


La inversión del campo geomagnético:


Los últimos estudios apuntan a que dentro de los próximos 1000 años el campo magnético se anulará y se producirá una inversión de los polos del campo magnético, que puede mantenerse incluso durante miles de años (Coe et al. 1995). En el pasado se han registrado diversas inversiones del campo magnético terrestre y es de destacar no siguen un período regular y predecible, sin embargo en los últimos 5 millones de años el período medio entre cada inversión ha sido de 500.000 años (Fuller 1989, Mankinen & Wentworth 2003). Dado que la última inversión ocurrió hace 780.000 años, se refuerza la hipótesis de que estamos próximos a una nueva inversión magnética.

Asociado a estos fenómenos de desaparición temporaria del campo magnético pueden haber ocurrido un mayor número de extinciones masivas de especies; debido a las mutaciones asociadas por la mayor intensidad de radiación de rayos cósmicos. Pero las consecuencias de una inversión del campo magnético en el presente pueden ser mucho mayores para los humanos en la actualidad, dado que las sociedades humanas tiene una alta dependencia de tecnologías electrónicas. (ver por ej. Kappenman & Radasky 1999; Odenwald 2001).


Clima Espacial


Además de las variaciones de largo plazo, el campo magnético de la Tierra se ve afectado por variaciones de corto plazo, producto de la interacción con el cambiante campo magnético solar y el viento solar. Estas variaciones tienen consecuencias sobre la Magnetósfera e Ionósfera de la Tierra, las que son de vital importancia para las radiocomunicaciones pues afectan las ondas cortas de radio.

Investigadores Japoneses y Brasileros registraron eventos de desvanecimiento y perdida de la señal de 6MHz por periodos de van entre 30 y más de 120 minutos (D.B. Contreira, et al 2002)

El flujo de partículas muy energéticas (protones y electrones) que golpea las capas superiores de la atmósfera alteran el campo terrestre y afectan en particular la región de la Anomalía del Atlántico Sur donde los valores del campo magnético son miles de veces superiores al resto del planeta (Fig. 4). Esto genera un número muy importante de desperfectos en la electrónica de satélites de baja altura, que lleva a que los instrumentos a bordo dejen de operar cuando el satélite pasa sobre la anomalía del Atlántico Sur (Fig. 5).

Durante el l ciclo de manchas solares 1996-2005, unos 15 satélites han sido dañados con un costo de U$ 2 mil millones como consecuencia de los graves eventos del clima espacial (Odenwald, 2000).

Mediciones en las estaciones espaciales Skylab y Mir, muestran que el aumento de la radiación en la región espacial de la Anomalía del Atlántico Sur es peligrosa para el ser humano. De hecho la estación espacial internacional tuvo que ser blindada especialmente para atravesar esta región. (Sten Odenwald et all 2005)

Además, las variaciones del campo magnético pueden generar corrientes inducidas en líneas de alta tensión y ductos de larga extensión (gaso, minero u oleoductos), que pueden producir fallas en los sistemas eléctricos.


Estación Geomagnética en Uruguay


La creación de una estación geomagnética permitirá registrar de manera constante y permanente las variaciones del campo geomagnético en nuestro país, por lo que resulta fundamental la adquisición de un Variógrafo vectorial de tres componentes con muestreo al segundo. El mismo deberá de ser construido bajo los estándares de la International Association of Geomagnetism and Aeronomy (IAGA), con el propósito de formar parte de la red mundial de observatorios geomagnéticos INTERMAGNET, con lo cual contribuiríamos con las cartas geomagnéticas globales y un mejor conocimiento del campo geomagnético (investigaciones de carácter científico) de nuestro planeta. Según las estimaciones basadas en los modelos de la Fig. 1, la instalación de una estación geomagnética en Uruguay permitiría obtener los menores valores de intensidad de campo a nivel mundial respecto a las otras estaciones ya instaladas. Siendo de gran importancia y beneficio a las áreas de las Telecomunicaciones, Navegación, Física de la Alta Atmósfera, con aplicaciones en: prospección de recursos naturales (como las que se encuentra realizando la ANCAP en hidrocarburos), perforación, Aviación Civil, Militar (Seguridad y Defensa), Aeroespacial, entre otros. También podrá contribuir a mejorar la precisión de estudios geofísicos donde se utilice magnetometría para explorar debajo de la superficie terrestre. Servirá de apoyo a la calibración de brújulas, vital para la elaboración de mapas con valores precisos de la declinación magnética. El observatorio proporcionará al país cartas geomagnéticas de nuestro territorio y un patrón para la calibración de las brújulas y otros instrumentos de medición.